Quienes la conocemos podríamos pensar que es una niña muy alegre, que disfruta mucho de la vida, de los amigos, de los momentos en familia, y no es una descripción muy alejada de la realidad, pero no todo se muestra exteriormente, ni si quiera en la expresión de cara, se podría fingir, bueno eso le pasa a menudo, eso me confesó ella, Lolita es mi mejor amiga, pero no mucho podía entender lo que me estaba diciendo. En realidad la familia de Lola era muy común, nada perfecta, pero para ella, era lo mejor que tenía, nada más le llenaba de alegría que disfrutar con su familia, sus padres, al menos lo que recuerda de su infancia, cuenta, discutían a menudo, siempre se trataba de dinero, el Dr. siempre fue celoso con su esposa, pero situaciones corrientes, que a todos se les harán al menos algo familiares; pero Lolita, seguía siendo muy feliz; aún así, desde que recuerda siempre le faltó algo en su vida, algo que llenara todo lo que quería cumplir, pues nunca tuvo una gran confianza con Betito, su hermano mayor, ella pensaba que la diferencia de ocho años era la causa, pero ahora cree que más bien era el carácter y la forma de ser de ambos, en realidad e ra bastante parecida, y por la misma causa ninguno de los dos se interesaron en hablar para compartir lo que sentían acerca de la familia, de los amigos, y de todo lo que les pasaba. Ella sentía, como si fueran dos mundos diferentes, siempre le importó mucho lo que le pasaba, pero nunca se lo preguntó, por cobardía quizá, a que pensara que era muy menor a él como para entenderlo….
Cada vez que crecían, esa distancia se fue acrecentando, y la diferencia de edad era más notoria, él ya de catorce y Lolita de seis??, tal vez no se equivocaba mucho, si los prejuicios de mi amiga fueran ciertos. Fue en el momento más inesperado cuando se dió cuenta que ya no era una distancia, se había convertido en abismo, Beto ya de 17, en plena etapa de metamorfosis de niño a adolescente, cuando influenciado por los amigos de la diversión, y como no podía faltar, amigos del alcohol y el tabaco, su vida empezó a tomar un rumbo diferente, muy distinto al que tenía hasta entonces, pero había algo más detrás de las malas juntas, se trataba de un sentimiento encontrado, cuya respuesta equívoca y para él única, era el mundo del libertinaje, él sabía que se hacía daño, principalmente porque cuando estaba en estado etílico, empezaba a recordar todo lo malo que le había ocurrido, y desfogaba todo lo que nunca decía, ni hacía en estado de sobriedad, fue cuando Lola se dio cuenta que para su hermano, el concepto que ella tenía de su familia, no era el mismo para él, entendió que para él su infancia había sido bastante distinta a la suya, sobre todo porque fue el primogénito de dos padres inexpertos, que aprendían a ser padres, aún inestables en su vida matrimonial, había sufrido mucho, incluso cierto rechazo por parte de la familia de papá, Doña Marcía siempre fue muy valiente, soportando todas las humillaciones del doctor y su familia, además Beto fue testigo de los frecuentes celos de papá con mamá, y aunque todo esto parecía inofensivo, luego de tantos años explotó, como si se tratara de una bomba de tiempo. Yo, aún no puedo creer que todo esto fuese así, me contaba Lolita, con lágrimas en los ojos, como si se sintiera culpable, o impotente más bien; porque para cuando ella nació todo había cambiado, su mamá dice que ella se dio cuenta del daño que le hizo a Beto, y trató de enmendar su error con Lola, se llenó de valentía y como leona se enfrentó, a los ataques de machismo y superioridad de su esposo.Pero, lo que Betito no sabía, era que detrás de todas sus farras, y “diversiones”, estaba, su madre, su padre, y su hermanita menor, llenos de sufrimiento y desesperación al no saber qué hacer para enrumbarlo. Mientras tanto, el joven adolescente, como cualquiera de su edad, se enamoró, y en un momento en que dominaron sus emociones y sentimientos, entró al mundo del placer y el sexo, lo hizo por amor, pero no midió sus consecuencias, y si, lo que se esperaba, su novia se embarazó, y la decisión más apresurada fue unir sus vidas para siempre. El siempre callado, no comentó de este hecho ni si quiera a sus padres, ellos se enteraron por casualidades de la vida, pero fue tarde. Desde entonces el mundo giró, y en todo lo que había soñado, y aspirado de la vida, de pronto, como de un solo golpe, se derrumbó, ahora sus responsabilidades se habían multiplicado, pero eso no fue lo peor, si no, el darse cuenta que lo que él esperaba era muy distinto a la realidad, las discusiones permanentes, y la inmadurez de por medio, dieron lugar a un fracaso matrimonial. Eso fue al menos lo que muchos alegan, pero más allá de eso, el problema de alcoholismo de Beto, y la infidelidad de Antonia, su esposa, condujeron a un desenlace fatal.Beto sufrió mucho durante su matrimonio, él ya imaginaba que Antonia, le era infiel, pero se quería ver la realidad, se lo guardó por cuatro largos años, él siempre mantuvo la esperanza de superar las diferencias con su mujer, más que amor a ella, amor a su hija, que para entonces era su única razón de luchar en la vida, obviamente después de enterarse de un engaño de su esposa. Sin embargo, soportar tanto sufrimiento, a los veintitrés años de edad, no era justo, él superó el alcohol, asumió muchas responsabilidades, todo por el amor a su familia; nada podía combatir contra la deslealtad y la falta de moral de Antonia. Definitivamente la mejor decisión fue separarse. La niña ahora vive con su madre, y con el padrastro inmediato, con él que se relacionó Antonia. Realmente no valía la pena, más tarde se descubrió que su procedencia había sido muy deshonrosa. Lo más lamentable de la situación, es el estado emocional en el que se debe encontrar la niña, quién, por lo que dice Lolita, únicamente pregunta por su padre, a quien ni si quiera puede ver, porque su mamá no lo permite. Qué estabilidad emocional se puede esperar, siendo víctima de la inmadurez de sus padres, y probablemente aprendiendo las formas de actuar de su “ejemplar madre”.Las cicatrices de esta tremenda herida, que hasta ahora nadie puede comprender, ni aliviar, son realmente profundas. Beto, no tiene autoestima, no se valora, piensa que es el ser más desgraciado del mundo, su refugio?, el alcohol. Y toda su familia está muy angustiada por su situación, Lolita, está contándome siempre de los llantos de su madre, y la impotencia que siente su padre, al unir todos sus esfuerzos y no lograr nada. El problema de alcoholismo de Beto se agranda cada vez más, no puedo si quiera imaginar lo que siente, lo único que sé, es que el actuar sin pensar dos veces en lo que hace, le trajo un innúmero de problemas que le destruyeron la vida, y que su carácter y su falta de fuerza y esperanzas por qué luchar no ayudan a superarlo. Ahora ni si quiera su hija es su razón de vivir, porque ya no está seguro de su paternidad. Y el llanto de doña Marcía, y los múltiples intentos de ayuda de parte de toda su familia son fallidos, porque el único que toma las riendas de su vida es Beto, y sólo es él quien decidirá cuando se r una persona con la dignidad en alto, y dar un ejemplo de vida a los demás jóvenes, y a todas las personas, un ejemplo de superación.
Firma: Ana